Francia expresó su impaciencia el fin de semana ante la incapacidad de alcanzar una solución política a la crisis luego de meses de combates estáticos y ejerció más presión sobre los rebeldes para que negocien una salida al conflicto.
Rebeldes libios intentan avanzar a Trípoli
Francia expresó su impaciencia el fin de semana ante la incapacidad de alcanzar una solución política a la crisis luego de meses de combates estáticos y ejerció más presión sobre los rebeldes para que negocien una salida al conflicto.
Pero el ministro de Relaciones Exteriores francés, Alain Juppe, dijo que la alianza liderada por la OTAN aún tiene que mantener la presión militar sobre el Ejército de Muammar Kadafi y reiteró que su renuncia es una condición necesaria para poner fin a la guerra.
Francia también negó los comentarios de uno de los hijos de Kaddafi de que está entablando conversaciones directas con el Gobierno del líder libio.
En uno de los dos principales frentes de batalla en Libia, Misrata, los rebeldes asumieron posiciones defensivas y acapararon municiones, preparándose para volver a enfrentar a las fuerzas leales a Kaddafi en la vecina ciudad de Zlitan.
Zlitan es la primera de una cadena de localidades costeras que bloquean la marcha de los rebeldes hacia la capital, Trípoli.
"Ahora mismo estamos esperando municiones y alistándonos para partir, pero, en mi opinión, si tuviéramos más municiones ya estaríamos en Zlitan", dijo Ali Bashir Swayeba, un dentista de 29 años que combate para los rebeldes.






